La suerte vino a verme y me toco dorsal para la Zegama, así que ni concierto del jefe ni nada, toca lo que toca ZEGAMA.
Al final salgo con lo mismo que en el K-22 de hace dos semanas, gorra de agua para la lluvia, cortavientos y en vez de 2 geles 4, por si acaso, aunque tengo claro que voy a parar en todos los avituallamientos, pero por si se hace largo alguno.
La salida es rápida veo a Raul Cámara saliendo como una bala en la vuelta al pueblo, se ha debido quedar atrás y le toca remontar, miro el cacharro y marca 3 y poco, la euforia de la salida puede con todos, hasta que llegamos a la rampa de subida, donde ya toca empezar a calentar las piernas, acabamos de arrancar y la gente va muy fuerte.
El inicio es bastante cuesta arriba y pronto empieza una pista donde ya aparecen charcos y barro, pero los km se van pasando rápido entre bosques, en Otzaurte resuena el puente metálico por el que cruzamos, toca subidita de barro, donde ya tengo clara que mi tracción es nula, llevo claro que va a tocar patinar como un pato.
Es bajando de Ultzama, cuando ya me meto la primera buena, caigo 6-7 metros o más deslizando, sin poderme agarrarme a nada y noto un golpe en la cabeza, me levanto y tengo algo de sangre y barro hasta las orejas, pero hemos venido a correr, intenté limpiarme un poco la cara de barro, pero nada, un corredor me dice que me cae sangre por la nariz, menos mal que llueve y se va yendo :-)
Toca encaminarse hacia el Aratz una zona preciosa, tan bonita como embarrada, donde sigo patinando y después del primer desliz, vienen mas, asi que bajo con más cuidado, dejando pasar a los que se tirar cuesta abajo, yo lo intento varias veces pero me voy al suelo y ya tengo el culo y las manos de barro que voy apoyando en piedras y árboles para quitar un poco el barro.
Pasamos por la cueva donde hay bastante gente animando y pronto estamos en Sancti-Spiritu, meto algo de plátano y un par de vasos de agua y arriba a por el Aizkorri, pfuuuu que mal lo paso cayendo delante de la gente que no para de animar, me levantan, me empujan, dan ánimos sin parar, pronto se acaba y toca subir.
La subida se complica por los que bajan, por la niebla, por el frío, por la lluvia/granizo y por el viento, llegados al Aizkorri toca la peor parte de la carrera, la piedra resbala, no se ve nada, el frio y el aire hacen que ese tramo tan corto para llegar al Aitxuri se haga eterno, la cosa lejos de mejorar empeora, la bajada resbaladiza por la piedra, si antes caía subiendo y resbalando en el barro ahora la cosa empeora en la piedra, muchas veces no hay mas opciones que bajar de culo, hasta los que van con bastones, pierden el equilibrio, veo pasar a la gente, arriesgan mas y patinan igual.
Por fin parece que se acaba la piedra y el barro y se puede empezara a correr un poco, nos juntamos 6 corredores, que vamos enfilados por los senderos de barro, hasta que salimos a zona de verdes pastos, yo sigo parando en los avituallamientos y luego recupero.
La última subida hacia Andraitz voy con todo, ya se han acabado los resbalones y se puede correr incluso en subida, por esa zona hay un montón de caballos que me hace recordar uno de los refugios de la Ultrapirineu, voy dandole, arriba, piso en el control de chip y suelto un 46, se descojonan y sigo, pero mi gozo en un pozo, comienza otra bajada de barro de las buenas, donde a veces caes y a veces también caes no hay otra opción.
En el avituallamiento de Itzubiaga después de comer plátano un gel y dos vasos de isotónico y otro de agua, uno de los voluntarios que no me había visto comer nada, me dice come algo, le digo lo que acabo de comer y que ya no hace falta nada mas hasta meta que ya llegamos, quedan menos de 10 y las piernas están como si nada, apretón de manos y animos vamos a meta, ya está chupado.
Ultimo repecho y a bajar a meta, parece que la cosa esta menos embarrada y más encharcada o ya uno se acostumbra al barro y de vez en cuando aparecen ritmos por debajo de 4 min/km, eso es que la cosa va bien hasta 3:20 llego a ver, paso a algunos corredores y ya en los siguientes avituallamientos solo bebo, alguna zona embarrada me vuelve a frenar.
Y por fin el asfalto, tela es pisarlo y salir volando a todo trapo a meta, por fin se acabo el barro.
La última bajada es de vértigo y engancha directa con la gente que espera de camino a meta.
Por fin la meta, freno un poco y salto a dar con la cabeza al marcador, muy bajito y muy sobrado, freno en el aire para no tragarme el crono y foto cayendo :-)
Que mejor para recuperar que una cervecita y unas aceitunas, para recuperar sales y demás :-)
Al final ha sido imposible bajar de 5 horas, no he podido correr, pero ha merecido la pena, seguiremos jugando en el sorteo anual :-)




No hay comentarios:
Publicar un comentario